La computación cuántica es una corriente que se está propagando dentro de las nuevas investigaciones, con el objetivo de hacer que las máquinas puedan resolver en un tiempo menor los problemas. Con este tipo de investigación se logra fusionar dos teorías que están luchando por mantenerse una y sobresalir la otra, la física clásica y la física cuántica, los conceptos de una y otra hicieron nacer primero el concepto de computación normal y ahora con los nuevos conceptos aplicados a la computación de la física cuántica surge la computación cuántica.
Una de las primeras presentaciones de la idea de potencialidad clásica puede ser encontrada en el famoso poema de Parménides con la exposición del principio lógico de no contradicción. Este principio esconde una ontología donde lo actual, lo determinado, se presenta como fundamento de toda forma de pensamiento. El principio de no contradicción evita la posibilidad de pensar aquello que se encuentra indeterminado, todo debe ser en tanto que es, o no es. El espectro se resume, se amputa ante la posibilidad de lo indeterminado. Del mismo modo, en lógica clásica, las proposiciones encuentran su determinación en las tablas de verdad: una proposición resulta entonces verdadera o falsa. El principio de no contradicción esconde detrás de sí el principio de identidad: si A es A, entonces A no puede ser no A.
Una de las primeras presentaciones de la idea de potencialidad clásica puede ser encontrada en el famoso poema de Parménides con la exposición del principio lógico de no contradicción. Este principio esconde una ontología donde lo actual, lo determinado, se presenta como fundamento de toda forma de pensamiento. El principio de no contradicción evita la posibilidad de pensar aquello que se encuentra indeterminado, todo debe ser en tanto que es, o no es. El espectro se resume, se amputa ante la posibilidad de lo indeterminado. Del mismo modo, en lógica clásica, las proposiciones encuentran su determinación en las tablas de verdad: una proposición resulta entonces verdadera o falsa. El principio de no contradicción esconde detrás de sí el principio de identidad: si A es A, entonces A no puede ser no A.





