La lógica es el estudio de la estructura y de los principios del razonamiento correcto e intenta establecer los principios que garantizan la validez de los argumentos deductivos. Trabaja con proposiciones, las que constituyen descripciones del mundo, afirmaciones o negaciones de sucesos posibles. La lógica clásica establece que una proposición solamente puede tomar una y sólo una de dos alternativas: es totalmente verdadera o es totalmente falsa. Esta idea se formaliza mediante dos principios fundamentales: (1) Principio del tercero excluido. Que menciona, toda proposición es verdadera o falsa y no cabe otra posibilidad. (2) Principio de no contradicción. Que establece, ninguna proposición es verdadera o falsa simultáneamente. La lógica clásica es bivalente: si/no, verdadero/falso, blanco/negro, citadino/campesino. Esta lógica, profundamente arraigada en la cultura occidental, permitió el desarrollo de la ciencia y la tecnología en procura de la conquista del mundo natural. Sin embargo, una serie de paradojas e “insatisfacciones” teóricas estuvieron siempre presentes.