La lógica difusa es un campo relativamente nuevo en su desarrollo y aplicación. Fue inicialmente definida por el matemático azerbayano Lotfi Ali Asker Zadeh el año 1972, como una “extensión” de la lógica de conjuntos discretos. En suma, la lógica difusa es una herramienta que permite el control de sistemas muy complejos, de los que no puede extraerse un modelo matemático. Su estructura es muy cercana a la forma en la que un ser humano procesa la información, ya que permite crear distinciones en los sistemas, como “muy caliente” o “frío”, que son entendidos por el sistema y generan una respuesta en el controlador usado. Entiéndase el controlador como aquella estructura en la que se encuentra inscrito el sistema difuso. La lógica difusa, entonces, permite una aproximación de los sistemas al razonamiento humano, y permite el manejo de incertidumbre en las decisiones tomadas por el sistema. La teoría de conjuntos difusos provee un marco de referencia matemático para representar y tratar la incertidumbre en el sentido de vaguedad, imprecisión, falta de información y verdad parcial.