La inteligencia artificial puede considerarse como una de las disciplinas más nuevas, la que trata de “desarrollar sistemas que piensen y actúen racionalmente”. En los últimos años la inteligencia artificial ha ido evolucionando, quizás con mayor celeridad que otras disciplinas. Todo esto ha llevado a que la inteligencia artificial abarque una gran cantidad de áreas, desde algunas muy generales como razonamiento, búsqueda, etc. a otras más específicas como los sistemas expertos, algoritmos genéticos, redes neuronales, sistemas de diagnóstico, etc. Podría indicarse, sin lugar a dudas, que la inteligencia artificial puede ser aplicada a infinidad de disciplinas científicas y es que la misma es susceptible de aparecer allí donde se requiera el intelecto humano. A fines del siglo pasado, al interior de la inteligencia artificial, ha surgido un nuevo paradigma conocido como el “paradigma de agentes”, el cual está tomando un gran auge entre los investigadores. Dicho paradigma aborda el desarrollo de entidades que puedan actuar de forma autónoma y razonada. Si se retoma la definición dada anteriormente donde se considera a la inteligencia artificial como un medio para el desarrollo de sistemas que piensen y actúen racionalmente, se puede pensar que la inteligencia artificial, en su conjunto, trata realmente de construir dichas entidades autónomas e inteligentes.
