La predicción es una adivinación calculada del futuro. Desde el punto de vista metodológico, los métodos de predicción se pueden agrupar en dos grandes bloques: métodos cualitativos o tecnológicos y métodos cuantitativos. Básicamente los métodos cualitativos se utilizan en aquellos casos en los que el pasado no proporciona una información directa sobre el fenómeno considerado. En las predicciones de carácter cuantitativo, se parte del supuesto de que se tiene registrada información sobre el pasado relacionado con el fenómeno que se quiere estudiar. Generalmente la información sobre el pasado aparece en forma de series de tiempo. La predicción constituye un elemento clave para el desarrollo de la ciencia. En la actualidad, el enfoque predictivo ha dejado de ser una actividad esotérica para convertirse en un instrumento de gran potencialidad, en campos tan diversos como la economía, medicina, política, demografía o la ya clásica meteorología.