Se puede decir que los datos por sí solos no producen beneficio directo, su verdadero valor radica en la posibilidad de extraer información útil para la toma de decisiones o la exploración y comprensión del fenómeno que produjo los datos. Tradicionalmente en la mayoría de los dominios este análisis de datos se hacía mediante un proceso manual o semiautomático: uno o más analistas con conocimiento de los datos y con la ayuda de técnicas estadísticas proporcionaban resúmenes y generaban informes, o validaban modelos sugeridos manualmente por los expertos. Sin embargo, este proceso, en especial la generación de modelos, es irrealizable conforme aumenta el tamaño de los datos y el número de dimensiones o parámetros se incrementa.