Gran parte de las personas que escuchan por primera vez el término “nanotecnología” creen que se habla de las técnicas incluidas en el término “microtecnología”, la tecnología usada en la microelectrónica y que ha transformado enormemente la sociedad en las últimas décadas. La relación no es del todo incorrecta, pero no es la más adecuada. La microtecnología es la tecnología que permite fabricar cosas en la escala del micrón. Un micrón es una millonésima de un metro, o, para darse una idea más clara, la milésima parte de un milímetro. Como parte del conocimiento general, se conoce la equivalencia de un metro: más o menos la distancia entre la nariz y la punta de los dedos cuando se extiende del todo un brazo hacia un costado del cuerpo humano. Si se toma una milésima parte de esta longitud, se tiene un milímetro. Un milímetro es muy pequeño, pero todavía es posible verlo. Ahora imagine que se toma un extremo de este milímetro, se lo apoya en la nariz y se lo estira hasta que llegue al extremo de los dedos de la mano que se encuentra en el brazo que se ha extendido. Ahora se vuelve a dividir en mil partes. Se tiene una milésima de la milésima parte de un metro, una longitud llamada micrón. Esta es la escala en la que se trabaja cuando se construyen dispositivos tales como memorias, circuitos lógicos y de computación.