La información reviste su carácter de “bien” sostenido en actividades de “servicio” porque es el medio a partir del cual las organizaciones adquieren un conocimiento como un “valor” que fácilmente se cataloga como valor económico en la medida en que se capitaliza, renta, ofrece, demanda, gasta y produce. De igual manera la información puntualiza el crecimiento de las organizaciones a un nivel de empoderamiento económico en la medida en que rescata el patrimonio histórico de las mismas, fortalece el posicionamiento de éstas en un mercado y por último asegura la viabilidad de su proyección a las oportunidades de negocio: la información es un bien económico, y se comporta como tal. “Cuesta dinero, vale dinero, y su gestión produce dinero”.
La recuperación de la información es una operación en la que se interpreta una necesidad de información de un usuario y se seleccionan los documentos más relevantes capaces de solucionarla. En el contexto de Internet, se puede definir el objetivo de la recuperación como la identificación de una o más referencias de aplicaciones Web que resulten relevantes para satisfacer una necesidad de información del usuario. La recuperación de información en la Web se realiza mediante los denominados motores de búsqueda. a los cuales se les ha denominado con otros términos sinónimos, tales como: buscadores, rastreadores, webcrawlers, agentes, índices y directorios. Los mayores motores de búsqueda apenas cubren un 25% de la Web, mientras que los principales índices es dudoso que lleguen a un 5%. La desventaja de este ingente volumen de información es que, por razones de celeridad en la respuesta, obliga a limitar las prestaciones de búsqueda de forma que suelen faltar ciertas capacidades avanzadas. Otros problemas importantes derivan de la diferente cobertura de la red, el elevado porcentaje de enlaces no activos y la desactualización de los recursos debido a la frecuencia de revisión muy baja o inadecuada.
La recuperación de la información es una operación en la que se interpreta una necesidad de información de un usuario y se seleccionan los documentos más relevantes capaces de solucionarla. En el contexto de Internet, se puede definir el objetivo de la recuperación como la identificación de una o más referencias de aplicaciones Web que resulten relevantes para satisfacer una necesidad de información del usuario. La recuperación de información en la Web se realiza mediante los denominados motores de búsqueda. a los cuales se les ha denominado con otros términos sinónimos, tales como: buscadores, rastreadores, webcrawlers, agentes, índices y directorios. Los mayores motores de búsqueda apenas cubren un 25% de la Web, mientras que los principales índices es dudoso que lleguen a un 5%. La desventaja de este ingente volumen de información es que, por razones de celeridad en la respuesta, obliga a limitar las prestaciones de búsqueda de forma que suelen faltar ciertas capacidades avanzadas. Otros problemas importantes derivan de la diferente cobertura de la red, el elevado porcentaje de enlaces no activos y la desactualización de los recursos debido a la frecuencia de revisión muy baja o inadecuada.